Es verdad que los jóvenes en los pueblos son pocos, pero de «buena tinta».
Muy evidente es que la población de los pueblos de la Serranía es mayormente anciana y se convierte en un desafío ser joven y vivir en el medio rural. Lo que no podemos negar es que sin jóvenes es imposible el desarrollo… y ¿hay jóvenes en los pueblos conscientes de su prota-gonismo, o es una simple idea romántica?
Si nos ponemos a pensar sobre la emigración de los jóvenes hacia otro medio, nos daremos cuenta que todos tenemos un poco de culpa porque no nos hemos dado el suficiente prota-gonismo que como personas necesitamos.
A veces desde nuestras asociaciones o grupos, somos los que estamos limitando la participación por estar al servicio de unas estructuras, que sobre todo nos subvencionan. Otros creen que las personas de fuera que vienen a darnos orientaciones sobre nuestro medio, serán las que nos saquen «las castañas» del fuego y nos solucionen el futuro. O no hemos sido capaces de analizar y afrontar unos determinados hechos que van desde nosotros hacia el mundo y viceversa. Sin este último planteamiento, es difícil que los jóvenes puedan crear alternativas de desarrollo.
Con 22 años, Raquel Mena Medinilla era la alcaldesa de su pueblo Alpandeire. Nunca militó en partido político alguno. Salió fuera del pueblo a estudiar, pero vio que quizás ella podría hacer algo por el desarrollo y la vida de su pueblo. En la actualidad tiene 24 años y «sigue siendo mujer», otro valor añadido para demostrar que la mujer en el medio rural es muy protagonista. Sigue siendo la alcaldesa de ese pueblo que es conocido sobre todo por haber nacido en él Fray Leopoldo de Alpandeire. Tiene 316 habitantes y está a 17 km de la cabecera de comarca, Ronda.
Ella nos contestó así a nuestras preguntas.
-¿Qué le llevó a querer implicarse de un modo tan directo en la vida del pueblo? ¿influyó algo o alguien?
Lo que me llevó a querer implicarme no fue más que una fuerte inquietud sobre todo por los jóvenes que no se quieren ir del pueblo y ver todas las necesidades del pueblo.
Como cuestión influyente, fueron las prácticas que hice en el Ayuntamiento después de hacer un Curso de Animación Sociocultural. Pude profundizar un poco más y conocer la realidad del pueblo de un modo más global.
-¿Nos puede decir las dificultades y logros que ha experimentado en su trayectoria como Alcaldesa?
Las dificultades han sido muchas como ser joven y salir del estereotipo que se tiene sobre un alcalde, era una mujer y eso también está un poco fuera de lo común. También el que esto era una cosa totalmente nueva para mí, sin experiencia, lo que hay que añadir que ser alcalde de un pueblo, y pequeño, no es una cosa fácil. Nunca había pensado que esto era tan difícil.
Como logro, el ver que la gente del pueblo respondió bien y me lo demostró dándome un poco de tiempo para habituarme, eso es signo de que la gente te apoya. El ver que alcaldes de otros pueblos te dan ánimo y te ayudan, eso es signo de que seguimos siendo humanos y queremos ayudarnos.
Ver que se hace algo no por ti, sino por los demás. Hay cosas que personalmente no son de mi gusto, pero es importante ver que para otras personas es importante y que se hace por ellas. Las personas en alguna medida lo saben apreciar como con lo del gimnasio o las actuaciones de la Semana Cultural…
En definitiva el mayor logro, el ver que no se está sola, que la gente del pueblo está por ayudar y a la vez gente de otros pueblos.
-Desde su experiencia, ¿cree que las personas de los pueblos están avanzando hacia una conciencia de más compromiso con el pueblo?, ¿por qué?
La mentalidad rural generalmente, están las claras excepciones, es conservadora. Cuestan mucho los cambios. Los pilares de los pueblos son la solidaridad y el respeto. Pero poco a poco la gente se está dando cuenta de lo que se posee, se están apreciando las cosas y hay un afán por valorar. Eso poco a poco llevará al compromiso.
-¿Se está haciendo notar el boom del turismo rural en Alpandeire?
Sí, desde hace un par de años. Casi todos los fines de semana están todas las casas alquiladas. Y poco a poco se están ampliando las plazas de alojamiento con nuevas casas rurales.
-¿Cuáles son los pilares básicos de la economía en el pueblo?
Hay que tener en cuenta que la mayoría de la población supera los 65 años, es decir, son pensionistas. La mayoría de los hombres en la construcción y las mujeres en la limpieza o en hostelería, bien en Ronda o en la Costa del Sol.
-¿Cuáles cree que se deberían potenciar más para un mayor desarrollo?
Se tiene muy abandonada la agricultura. Se debería potenciar un poco la hostelería y la agricultura ecológica. El pueblo es muy rico en agua y ese es un valor añadido.
-¿Se ha pensado en las iniciativas cooperativas?
Sí, se ha pensado para lo de la agricultura ecológica. Pero no se dispone de tierras. Es decir, hay muchas tierras de cultivo productivas, pero son todas privadas.
En los últimos tiempos ¿ha habido una mejora en los servicios y en la calidad de vida de los pueblos?
La calidad de vida es mejor que la de la ciudad, pero no ha habido grandes mejoras ya que estamos en una sociedad de consumo que eso lo impide. Los jóvenes a partir de los 20 son un sector con poca tendencia por la alimentación sana y por cuidarse un poco.
Los servicios básicos no han mejorado. A la sanidad le falta mucho que desear para llegar a lo justo. Se puede decir que es casi tercermundista. Las carreteras sí que han mejorado, y la educación también. Más profesorado y mentalidades más abiertas.
-¿Qué esperanza se vislumbra desde Alpandeire respecto al plan estratégico 2000-2006 propuesto por el CEDER Serranía de Ronda?
Si en todos los sectores que se proponen en el plan se invierte en todos los pueblos es muy esperanzador. La motivación es muy importante. El dinero fácil de la Costa está dando mucho también a la hora de querer arriesgarse la gente en el pueblo.
-¿Cómo es la vida asociativa en el pueblo?, ¿son movimientos transformadores o entretenedores?
Son movimientos más bien entretenedores. Existe la Asociación de Mujeres Alfaguara, la Asociación Juvenil Stylo y la Sociedad Deportiva de Caza «Fray Leopoldo». Organizan fiestas y también actividades culturales.
-¿Está influyendo la globalización en la vida social y cultural del pueblo?
No, porque no se sale mucho fuera y eso hace que no haya demasiada influencia.
-¿Qué reivindicaría para Alpandeire concretamente a la administración pública?
Invertir para desarrollo sostenible y para dar trabajo. Mejorar la sanidad. Desde el Ayuntamiento se está intentando pero se necesita apoyo institucional para que sea más justa.
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Artículo de Isabel María Sánchez Heras publicado en el número 11 de la revista La Serranía en julio-agosto de 2001.