No es exagerado decir que Fray Leopoldo fue y sigue siendo un ser carismático. No sobresalió por su inteligencia ya que, parece ser, era bastante cortito, pero hay que descubrir ante su bondad de carácter y derroche de virtudes, destacando una fecundamente: la caridad.
Cuentan que era tanta la fama de santidad que poseía, ya en vida, que muchas personas conservaban objetos suyos como auténticas reliquias (estampas, medallas, etc…), pero uno de los objetos más apetecidos era tener un trozo de cordón del hábito y se valían de miles de estratagemas para conseguirlo. Una de ellas consistía en que mientras uno lo entretenía, el otro le pegaba un tijeretazo. Así sus cordones iban acortándose cada vez más. Él se dio cuenta en una ocasión y se lo comentó a un hermano capuchino:
-No me explico cómo pueden encoger tanto estos cordones.
El hermano, que sabía lo que ocurría, le dijo:
-Hermano, es que estas lanas de hoy son de muy mala calidad.
Este es uno de los innumerables ejemplos de su fama de santo que poseía en Granada.
Pero tenemos que comenzar diciendo que Fray Leopoldo no era de Granada, como mucha gente piensa, sino de nuestra serranía, concretamente de Alpandeire, uno de los pequeños pueblos que la compone. Por eso nos sentimos orgullosos de tener un paisano de esta categoría.
Nace Fray Leopoldo un día 24 de junio de 1864 imponiéndosele el nombre de Francisco Tomás de San Juan Bautista. Ya de fraile toma el nombre de Leopoldo. Es costumbre entre los capuchinos añadir al nombre el de su pueblo natal, es por lo que se le conoce como Fray Leopoldo de Alpandeire.
Desde pequeño era un niño ejemplar destacado por su bondad de carácter.
Se cuenta todavía, aquí en su pueblo, que cuando era pequeño lo mandó su madre por una alcuza de aceite. De camino a la tienda se tropezó con una procesión que recorría las calles pidiendo “una limosna para las ánimas benditas”. Él, ni corto ni perezoso, depositó la moneda que su madre le había dado, en el cepillo. Claro, llegó a su casa sin el aceite y sin el dinero. Su madre empieza a preguntarle y él le dice que el dinero lo había dado para las ánimas del purgatorio.
Cual no sería la sorpresa de ambos, cuando su madre escudriñándole los bolsillos encontró la moneda.
Lo suyo, por lo visto, era la práctica de la caridad. De joven, acostumbraban a ir en cuadrillas a la siega, aquí concretamente iban a Jerez. Hacían el camino a pie, por Atajate, Cortes, Ubrique hasta llegar al tajo. Echaban la temporada de verano y regresaban al pueblo con su dinerillo para pasar los duros meses del invierno. Pues bien, en una de esas campañas, de regreso a su pueblo empezó a repartir a los pobres que encontraba en el camino el dinero que había ganado, y no teniendo bastante con eso, a uno de ellos le entregó los alpargates que traía puestos. Pero ahí no acaba la cosa, sino que hasta unos que traía al hombro, los entregó a un pobre que vio descalzo. Por supuesto, llegó al pueblo descalzo y sin un duro.
Ni que decir tiene que en las campañas siguientes era el padre el que se encargaba de la bolsa.
Parece ser que ser que era muy moderado en el comer y en su forma de vida, así, en una ocasión me comentaba una señora mayor que cuando venía por el pueblo, ya de fraile, le ponían la mesa y no solía comer el postre, le hacían la cama y no la deshacía; parece ser que su almohada era una piedra de «majar esparto», aún se conserva en su casa natal como recuerdo.
Son muchas las personas que movidas por su devoción a este gran santo, visitan su pueblo a lo largo del año. Pero, ¿qué podemos ver por aquí que nos hable de Fray Leopoldo?. En primer lugar, su casa natal, pero claro, exteriormente, ya que sus familiares la habitan y suelen estar en el campo, pero con un poco de suerte puede ser que puedan visitarla.
Además, su familia les atiende gustosamente. Pueden ver también, aprovechando la visita, nuestra iglesia conocida por todas partes como «La Catedral de la Serranía», la pila donde fue bautizado.
Hay también un monumento erigido en su memoria a la salida del pueblo, en la carretera que va a Faraján, donde existe una fuente de agua potable. Hay quien se lleva ese agua como algo milagroso. Y no olvidemos que cada año, el día 24 de junio, recordando la fecha de su nacimiento, sobre las siete de la tarde, se celebra una eucaristía en la iglesia del pueblo y después se hace una procesión con la Virgen, de la que tan devoto era Fray Leopoldo, al monumento. Allí entre todos los asistentes se sortean objetos de Fray Leopoldo, cuadros, medallas, llaveros, etc…
Sólo me resta decir que el proceso de beatificación de nuestro paisano va por buen camino y probablemente dentro de poco podamos verlo en los altares.
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Artículo de Gaspar Mena publicado en el número 3 de la revista El Genal en julio de 2000.
Hola,hace mas de un año comentaba yo por aqui que deceaba ir a ver a fray Leopoldo,y a dia de hoy ya puedo decir con el corazon abierto que por fin y despues de más de 30 años cumplí mi sueño.
Me ocurre algo raro y es que aunque pase alli varios dias,es tanto lo que siento por él que se me hizo corto y paso los dias pensando volver a verlo.
veo que hay personas de Yenerife por aqui que comparten este sentimiento por Él y me gustaria mantener el contacto con éstas para en un futuro poder realizar otra visita a éste lugar tan maravilloso.
maryleo58@hotmail.com
Me dirijo a todos los vecinos del pueblo de Alpandeire para comunicarles que el día 28 de mayo tendrá lugar en la ciudad de Roquetas de Mar el solenne acto de bendición de una imagen de fray Leopoldo. Esta talla está siendo realizada por el joven escultor sevillano don Ventura Gómez Rodríguez. Será en la parroquia de Santa Ana y organiza este grandioso acto la hermandad de la Virgen del Carmeny santa Ana; estáis todos invitados. Una obra que presentará una nueva expresión del beato y querido por mucha gente del barrio del puerto de Roquetas de Mar.
Vivo en Tenerife, soy de Villamartín (Cádiz ), y no me perdono el no haber ido nunca a Alpandeire, así que la próxima vez que vaya si Dios quiere iré a visitar este pueblo, quisiera ver la casa donde nació Fray Leopoldo al que tengo mucha fe prácticamente desde que era un niño.
Saludos a todos los pandito/as, y enhorabuena por tener tan ilustre paisano.
Qué puedo decir de este pedazo de pueblo, este pueblo no es para describirlo, es para verlo; todo es bonito, incluida la gente. Mi padre es JUAN ANDRÉS DUARTE, nacido allí. Me encantaba ir de vacaciones a casa de mis abuelos RAFAELA Y RAFAEL; era maravilloso levantarte y asomarte a la ventana y lo primero que veías era esa iglesia tan grande y tan guapa que tiene Alpandeire. Aunque mis abuelos ya no estén allí presentes, sigue siendo maravilloso ir a ALPANDEIRE; ese pueblecito con un corazón tan grande tiene parte de mis abuelos. OS QUIERO, ABUELOS DE CELESTE DUARTE PEREIRA.
Necesito saber si hay grupo de Tenerife que vaya a la beatificación de fray Leopoldo el 12 de septiembre. Me gustaria unirme al grupo…
Como la chica de antes, me dieron su estampita cuando suspendí la teórica del carnet de conducir, pues me dieron esa estampa y aprobé. De eso hace ya casi 11 años, pues al igual que María Victoria, ahora vivo en Canarias (Tenerife). Aún guardo su estampa, y en breve iré a Jerez de la Frontera (mi tierra) y una de las primeras cosas que haré será ir a Alpandeire, para traerme agua de su fuente y para que mi mujer lo conozca. Yo tengo la suerte de conocer ese pueblo, y su hotel, y su gente, que como bien dicen son bastante buenos. Un saludo.
Qué puedo decir de este pedazo de pueblo, este pueblo no es para describirlo, es para verlo, todo es bonito incluida la gente. Mi padre es JUAN ANDRÉS DUARTE, nacido allí. Me encantaba ir de vacaciones a casa de mis abuelos RAFAELA Y RAFAEL, era maravilloso levantarte y asomarte a la ventana y lo primero que veías, era esa iglesia tan grande y tan guapa que tiene Alpandeire. Aunque mis abuelos ya no estén allí presentes, sigue siendo maravilloso ir a ALPANDEIRE; ese pueblecito con un corazón tan grande tiene parte de mis abuelos. OS QUIERO, ABUELOS DE CELESTE DUARTE PEREIRA.
Hola, les aconsejo que vayan a ese pueblecito tan lindo que es Alpandeire. Yo soy muy devota de Fray Leopoldo; hice una promesa de ver su tumba y la cumplí. Luego, sin esperarlo, me quedé enbarazada con 42 años y pedí que si salía todo bien iba a su pueblo y lo cumplí, así que no se olvide que hay personas muy santas.
Me emociona solo nombrarle… fray Leopoldo… cuando joven pedí a él aprobar el carné de conducir y enbarazada de mis hijos gemelos lo aprobé. Llebaba su estampita, un recordatorio de su imagen. Soy canaria y un día si Dios me lo permite, visitaré su tumba. Gracias a quien tan huminde ser puede querer y benerar. Gracias.
María Victoria