Nunca tendría sentido la Semana Santa si no fuese porque al fin de ella llega el Domingo de Resurrección.
Muchos son los modos de celebrar esta Resurrección del Señor, un modo curioso puede ser la Fiesta del Huerto en Alpandeire. Se celebra la Resurrección del Señor hecho niño.
La fiesta la organizan dos mayordomos y dos mayordomas. Los mayordomos se encargan de trabajar y ahorrar de su economía propia para poder organizar la fiesta, no es dinero ni del ayuntamiento, ni de ninguna recaudación en el pueblo. Y las mayordomas se encargan de todos los arreglos del Niño del Huerto.
Los preparativos empiezan el Viernes Santo, con la colocación en la plaza del pueblo de un chopo alto en el que se cuelga un muñeco de paja al que llaman San Judas. Desde ese día, y a veces desde unos días antes, las madres de los mayordomos empiezan a preparar los dulces que se comen en el huerto el domingo. Hacen suspiros, mantecados, roscos, borrachuelos, gañotes, flores…
El domingo, al amanecer, se hace un repique de campanas, se tiran unos cohetes y junto con la banda de música se procesiona el Niño del Huerto hasta el huerto que está en la plaza. Y es que los mayordomos han hecho de la plaza un huerto auténtico con las paredes cubiertas de ramas para que el Niño esté todo el día allí. A la procesión van los mayordomos y la mayordomas. La noche anterior, han estado vistiendo al niño con un traje a juego con el de ellas.
Esa misma mañana se sabe quienes serán los mayordomos del año próximo pues durante la noche los mayordomos se han encargado de colocar en la fachada de los que quieren que sean el año que viene un pino. Y ellas, las dos mayordomas, se han encargado de poner una palma en la de las chicas que serán las próximas mayordomas. Éstas, en la procesión de la mañana llevarán una mantilla negra, para hacer ver quiénes serán las próximas.
El Niño del Huerto estará durante toda la mañana, hasta un poco entrada la tarde en la plaza, en donde hay una orquesta tocando, una barra y donde venden bocadillos y bebidas. Allí están las madres de los mayordomos vendiendo la repostería que prepararon.
Vuelven a llevar al niño a la Iglesia a las tres de la tarde y luego, al anochecer, de nuevo se procesiona por algunas calles del pueblo. En esta procesión los futuros mayordomos y mayordomas van delante del trono y los que dejan su sitio van detrás.
Por último cuando se acaba la procesión, la gente va de nuevo a la plaza en donde le prenden fuego al San Judas que colgaron del chopo el viernes.
Todo esto nos lo contó Josefita Bullón, que es madre de uno de los mayordomos de este año, y nos dice que esta feria ella la conoce de toda la vida, y le parece que es tan bonita, que mientras nos la está contando, se le salen las lágrimas de la emoción tan grande que le produce, y es que es casi un honor ser elegido mayordomo/a del Niño del Huerto.
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Artículo de Isabel María Sánchez Heras publicado en el número 1 de la revista El Genal en abril de 2000.
Hola, Alpandeire. Por vuestra página web veo que estáis bastante animados. He visto un vídeo del pueblo y veo que entre las personas está mi tía Cristobalina. Ya era hora de que Alpandeire se conociera en el mundo.
Saludos a todos.