nav-left cat-right
cat-right

Gazpacho caliente en Alpandeire

Este pasado mes de enero todos hemos podido sentir por fin el frío como hacía muchos años que no lo sentíamos. Hay quien dice que este cambio tan brusco de temperatura está producido por el tan nombrado cambio climático; hay otros que dicen que no es así, que es que esto del clima se rige por ciclos y que ahora ha tocado hacer frío.

Rafael Lobato Mejías, Josefa Rondón Mena, María Sánchez Mejías y Ana María Mejías Sánchez

Rafael Lobato Mejías, Josefa Rondón Mena, María Sánchez Mejías y Ana María Mejías Sánchez

De un modo u otro, no podemos tener duda de que estamos tocando la creación, la naturaleza y que eso tiene un coste.

Los mayores de nuestros pueblos nos cuentan cómo parece que antes hacía mucho más frío, igualmente cómo antes llovía durante días y días y se pasaba incluso algún mes lloviendo sin parar.

Para combatir las inclemencias del tiempo se han buscado formas de arroparse, de cuidarse…, así, de este modo, también la alimentación de la gente del campo, de la gente del pueblo, ha dependido de la climatología y del trabajo.

Nos gustaría comenzar una sección de recetas de cocina, y que cada uno de los pueblos de nuestra comarca, cada uno de los pueblos que aparecen en nuestra revista, aportara una receta tradicional suya. Abrimos con el pueblo de Alpandeire.

Un grupo de vecinos del pueblo, desde hacía un tiempo, tenía ganas de participar en la revista y aportar algo de lo que ellos saben, son Josefa Rondón Mena, María Sánchez Mejías, Ana María Mejías Sánchez y Rafael Lobato Mejías. Y nos hemos reunido con ellos para preparar y disfrutar una receta que se hace y hacía en el pueblo en el invierno y sobre todo cuando se iba a trabajar en el campo. En este pueblo, tanto los hombres como las mujeres han trabajado en el campo y tanto unos como otros han sabido cocinar este plato.

Creo que como más se conoce es como Gazpacho Caliente. En otros lugares, como Júzcar, también se le llama Salta Vallao, en otros sitios se le conoce como Correcalle, Sopas Imperiales… y seguro que por otros muchos nombres, porque es una comida fácil, no muy costosa y que alimenta un montón.

Para elaborar esta comida es necesario hacer un sofrito con pimiento, tomate, ajo y aceite de oliva. Mientras el sofrito se está haciendo, migamos en una fuente pan duro; tenemos que tener en cuenta el tamaño de la fuente porque luego el pan aumentará de volumen.

Cuando esté listo el sofrito se le añade agua y cuando ya está todo hirviendo se va sacando el agua con un cazo y se va poniendo por encima del pan migado. No puede ponerse caldoso, así que hay que echar el agua justa. Luego se sirve por encima el pimiento, el tomate y el ajo del sofrito. Por último hay que “acostarlo”, que no es más que taparlo para que termine el pan de esponjarse, cosa que no dura más de cinco minutos.

Así se hace el Gazpacho Caliente, es muy fácil y rápido de elaborar. Cuando hay espárragos trigueros, al sofrito se le añaden cortaditos, pues les da muy buen sabor, pero primero hay que hervirlos para quitarles un poco el amargor.

Se puede comer así solo, pero hay quienes lo acompañan con boquerones fritos, rabanitos, hay quien también lo “sopea”, que es ponerle un chorrito de aceite de oliva en crudo.

Estos vecinos de Alpandeire que me han invitado a gazpacho caliente cuentan ¡cuánta hambre ha quitado el gazpacho!, que antes se comía todos los días, que todos los de la familia, o el grupo de trabajadores comía de la fuente en el centro de la mesa y que al campo para no llevar cucharas se hacía una cuchara con pan. Por último, me dicen que especifique bien que la fuente en la que se ponga el gazpacho ha de ser de barro, como por ejemplo un lebrillo, o lo que ellos llaman un “dornillo”, que es una fuente hecha de madera, en una sola pieza, ya que ahí sabe más bueno.

.

Artículo de Isabel María Sánchez Heras publicado en el número 30 de la revista La Serranía en primavera de 2005.

© Editorial La Serranía, S.L. Prohibida la reproducción de textos y fotografías sin autorización previa y por escrito. Todos los derechos reservados.



4 comentarios

  1. Desirée dice:

    Hola, ese hombre de la foto es familiar de mi abuela Salvadora Moreno Lobato. Yo de pequeña estuve en su casa comiendo chivo. Me gustaría mucho saber de él. ¿Me podéis dar un teléfono donde le pueda llamar o algo? Gracias. Soy de Málaga capital.

  2. Tratamiento cabello dice:

    Hay que probarlas todas.

  3. José Jiménez dice:

    Tengo familia en Alpandeire y mi tío Antonio hacía unos gazpachos calientes bueniiiiisimos. Recuerdo que cuando ya quedada poco gazpacho, todos comíamos del mismo “dornillo”, le echaba un huevos fritos o escalfados, se partía y se echaba aceite de oliva y después sopeábamos todos con pan. Aunque comer pan con pan es comida de “tontos”, cuántos tontos quisieran comer un buen gazpacho caliente.

  4. Tatel dice:

    Hay que probarlas todas. Yo las probé la primera vez en casa de una tía de mi marido y luego en Alcalá de los Gazules la de tomate la de espárragos hechas en dornajo y repito cada vez que voy, son buenísimas.

Deja un comentario